CONTRACULTURA

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[ensayos]


Happening

Podríamos describir Happening como una obra de arte semejante al de teatro donde todos los actores están peor que las cabras y donde la labor del público es importantísima.

Quizá sea más fácil con algún ejemplo:


Cronológicamente podemos fechar el primer happening de la historia en 1952. Recibió el nombre de "Event" y se produjo en el Black Mountain College, en los EEUU. Imaginaos a un loco llamado John Cage subido en una escalera dando una conferencia mientras que su amigo el escritor Charles Olson recita versos en lo alto de otra y el pintor pop Robert Rauschenberg juguetea en el suelo.


Los happenings de autores norteamericanos son, al igual que en este caso, casi más una travesura artística que otra cosa. En Europa por el contrario, los happenings son más abstractos y menos específicos, son exploraciones de situaciones extremas, casi la búsqueda de una conducta contraria a la sociedad: véase el ejemplo antes comentado de Stuart Brisley.


Como máximos exponentes del happening tenemos al grupo neo-dad "Fluxus" que por ejemplo en 1962 se dedicaron a lanzar desde un escenario 200 bombillas eléctricas que estallaron en la sala y golpearon al público. Su intención era forzar la sensibilidad del espectador.


Tras la separación del grupo siguieron trabajando cada uno por su lado. El por todos considerado maestro del género Allan Kaprow en su obra "Gas" llenó Long Island de humo y espuma y dando instrucciones al público los organizó como si fueran tropas del ejercito; el también escultor Joseph Benys, se encerró en una galería de arte durante tres días con un coyote, apuntando todas sus reacciones.


Estas aparentes estupideces o chaladuras permitieron que aflorara un nuevo tipo de expresión: con el tiempo, los montajes escénicos se fueron perfeccionando hasta la revolución que supuso el grupo español La Fura dels Baus.


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